Portugués 4.º curso: Conversación guiada: el turno, el tiempo y los papeles
Portugués, 4.º curso (Portugal): Pedir y tomar la palabra, cumplir el tiempo de cada uno y hacer el papel que te toca en una conversación guiada, como una asamblea de clase.
Reglas y papeles
En una conversación guiada, como la asamblea de clase, hay reglas y papeles. El moderador da la palabra a una persona cada vez. Quien controla el tiempo (el cronometrador) avisa cuando se acaba el turno de palabra. El relator anota lo que se decidió. Los participantes piden la palabra, escuchan, enlazan lo que dicen con lo que dijeron otros y cumplen el tiempo acordado, por ejemplo un minuto cada uno.
Sin reglas, gana la voz más fuerte
Cuando todos hablan a la vez, nadie entiende nada y gana quien tiene la voz más fuerte. Las reglas dan a todos el mismo tiempo de palabra. Cada papel tiene un trabajo: el moderador cuida el turno, el cronometrador cuida el tiempo y el relator cuida la memoria del grupo. Y enlazar lo que dices con lo que dijo otro muestra que escuchaste y hace avanzar la conversación en vez de dar vueltas.
Una asamblea sobre el recreo
La clase habla del tiempo de recreo. Paso 1: los papeles: Rita es moderadora, Tomás controla el tiempo (un minuto cada uno), Inês es relatora. Paso 2: Rui levanta la mano y espera a que Rita diga «Rui, podes falar» («Rui, puedes hablar»). Paso 3: enlaza con su compañera: «Concordo com a Ana, porque…» («Estoy de acuerdo con Ana, porque…»). Paso 4: cuando Tomás avisa, Rui termina con su idea principal. Paso 5: Inês lee lo que se acordó.
Pedir la palabra no es hablar ya
Mucha gente levanta la mano y habla enseguida, o piensa que el tiempo de palabra se estira si la idea es buena. Pero la palabra la da quien modera, y el tiempo es de todos. Haz así: espera a que te den el turno (no interrumpas), empieza por tu idea más importante y, si el tiempo se acaba a medias, cierra con una frase y vuelve a pedir la palabra más tarde.
Asamblea, equipo y familia
Usas esto en la asamblea de clase, en un trabajo en grupo, en una reunión de tu equipo deportivo y en la mesa, en familia, cuando hay muchas voces. Pides la palabra, escuchas, cumples el tiempo y enlazas lo que dices con lo que dijeron otros. Así todos son escuchados y el grupo llega antes a una decisión.
Pon a prueba lo que has aprendido
En una conversación guiada, ¿cuál es el trabajo del moderador?
- a) Decidir quién tiene razón
- b) Dar la palabra a una persona cada vez
- c) Hablar más veces que los demás
- d) Escribir cada palabra que dice cada persona
Respuesta correcta: b) Dar la palabra a una persona cada vez — Sí: eso permite que todos sean escuchados, uno cada vez.
Estás a mitad de tu idea y el cronometrador avisa de que tu minuto ha terminado. ¿Qué es mejor hacer?
- a) Seguir hasta acabar, porque la idea es buena
- b) Hablar más deprisa para que quepa todo
- c) Cerrar con una frase y volver a pedir la palabra más tarde
- d) Enfadarme y no decir nada más en toda la tarde
Respuesta correcta: c) Cerrar con una frase y volver a pedir la palabra más tarde — Sí: respetas el tiempo y conservas la posibilidad de decir el resto en tu próximo turno.
Ana tiene la mano levantada, pero el moderador aún no le ha dado la palabra y Rui sigue hablando. Ana dice «¡Ya!» y empieza. ¿Por qué es un error?
- a) Porque pedir la palabra no la da al momento: se espera a que el moderador dé el turno
- b) Porque Ana nunca debería hablar en la asamblea
- c) Porque Rui siempre tiene razón
- d) Porque debía haber levantado las dos manos
Respuesta correcta: a) Porque pedir la palabra no la da al momento: se espera a que el moderador dé el turno — Sí: la mano levantada pide; quien da la palabra es el moderador. Y Rui tiene derecho a terminar.
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