MyLeoNes™

Portugués 1.º curso: Hablar por turnos y decir lo que pienso

Portugués, 1.º curso (Portugal): Pedir la palabra, esperar el turno, hablar con claridad y decir lo que piensas o sientes, con un porqué.

Uno cada vez

En una conversación, habla uno cada vez. Para hablar, levantas el dedo y esperas a que te den la palabra. Cuando hablas, miras a los demás, dices las palabras enteras, con voz clara, ni demasiado deprisa ni demasiado despacio. Y puedes decir lo que piensas y lo que sientes: «Eu acho que…» (Yo creo que…), «Sinto-me… porque…» (Me siento… porque…).

Si todos hablan, nadie oye

Cuando mucha gente habla a la vez, nadie entiende nada y algunos se quedan sin decir lo que querían. Esperar el turno da a todos el mismo tiempo. Y dar tu porqué ayuda a los demás a entenderte: «Gosto do verde» (Me gusta el verde) dice una cosa, pero «Gosto do verde porque é a cor das árvores» (Me gusta el verde porque es el color de los árboles) dice más. Una opinión no es ni cierta ni falsa: es lo que tú piensas.

¿A qué jugamos?

La clase elige un juego para el recreo. Paso 1: Marta levanta el dedo. Paso 2: espera a que la profesora le dé la palabra. Paso 3: mira a sus compañeros y habla despacio, con voz clara y con las palabras enteras. Paso 4: dice lo que piensa y por qué: «Eu quero jogar às escondidas porque podemos jogar todos.» (Quiero jugar al escondite porque podemos jugar todos.) Paso 5: dice cómo se siente: «Fico contente quando jogo com os amigos.» (Me pongo contenta cuando juego con los amigos.)

Hablar encima de los demás

Tienes una idea y temes olvidarla, así que hablas enseguida, o gritas más que los demás. Pero así nadie oye a nadie, ni a ti. Haz mejor esto: levanta el dedo, repite la idea bajito para no perderla y espera tu turno. Cuando llegue, la dirás mejor. Si eres tú quien escucha, mira a quien habla y no lo interrumpas.

Dónde hablas así

En clase, cuando respondes a una pregunta. En la mesa, en familia, cuando cada uno cuenta su día. Con los amigos, cuando eligen un juego entre todos. Al teléfono, cuando esperas a que el otro termine. En todos estos sitios, esperar el turno y decir «porque…» ayuda a los demás a escucharte.

Pon a prueba lo que has aprendido

  1. Quieres decir algo en clase. ¿Qué haces primero?

    • a) Gritar para que todos me oigan
    • b) Empezar a hablar enseguida
    • c) Decírselo bajito al amigo de al lado
    • d) Levantar el dedo y esperar a que me den la palabra

    Respuesta correcta: d) Levantar el dedo y esperar a que me den la palabra — Sí: así se pide la palabra, y luego todos pueden oírte.

  2. ¿Cuál de estas frases da una opinión con un porqué?

    • a) «Prefiro a sopa porque está quente.» (Prefiero la sopa porque está caliente.)
    • b) «Prefiro a sopa.» (Prefiero la sopa.)
    • c) «A sopa está na mesa.» (La sopa está en la mesa.)
    • d) «Porque está quente.» (Porque está caliente.)

    Respuesta correcta: a) «Prefiro a sopa porque está quente.» (Prefiero la sopa porque está caliente.) — Sí: «prefiro» dice lo que piensas y «porque» añade la razón.

  3. Mientras un compañero habla, te acuerdas de algo que quieres contar. ¿Qué haces?

    • a) Interrumpo ya para no olvidarlo
    • b) Grito más fuerte que mi compañero
    • c) Levanto el dedo, repito la idea bajito y espero mi turno
    • d) Dejo de escuchar y se lo cuento al amigo de al lado

    Respuesta correcta: c) Levanto el dedo, repito la idea bajito y espero mi turno — Sí: no pierdes la idea, respetas al compañero y la dirás mejor.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…