Poner nombre a los sentimientos — Bienestar, 4–6 años
Los sentimientos nos dan pistas sobre lo que ocurre dentro de nosotros. Bienestar, 4–6 años.
Qué son los sentimientos
Un sentimiento es algo que notan tu cuerpo y tu mente, como alegría, preocupación, enfado o tristeza. Puede cambiar cómo se sienten tu cara, tu barriga o tus manos. Sentir algo no es portarse mal.
¿Por qué nombrarlos?
Cuando pones nombre a un sentimiento, los demás pueden entender mejor qué necesitas. La palabra no hace que desaparezca, pero puede aclarar la confusión y ayudar a elegir el siguiente paso.
Un ejemplo real
La torre de Lina se cae y nota la cara caliente. Primero, se para y nota que tiene las manos apretadas. Después dice: «Estoy frustrada». Luego pregunta: «¿Podemos construirla otra vez juntos?». El sentimiento tiene nombre y ella ha encontrado ayuda.
La confusión habitual
Un niño puede pensar que solo hay una palabra correcta, o que estar enfadado significa ser malo. Es comprensible: los sentimientos llegan deprisa y pueden mezclarse. Puedes elegir la palabra más cercana, cambiarla después y seguir siendo una buena persona.
Dónde ayuda
Puedes nombrar los sentimientos en casa, jugando o en el colegio cuando algo resulta difícil. Decir «Estoy preocupado» puede indicar a un adulto que necesitas que se quede cerca; «Estoy contento» puede invitar a compartir tu alegría.
Sigue explorando
Otros idiomas
Cargando MyLeoNes™…