El agua puede congelarse y derretirse — Educación física, 4–6 años
Cuando el agua se enfría lo suficiente, se convierte en hielo sólido; cuando el hielo se calienta, vuelve a ser agua líquida.
Del agua al hielo y de vuelta
El agua líquida puede fluir y echarse en un recipiente. Si se enfría lo suficiente, se congela y se convierte en hielo sólido, que mantiene su forma. Cuando el hielo se calienta, se derrite y vuelve a ser agua líquida: sigue siendo agua, pero con otra forma.
Por qué cambia de forma el agua
Necesitamos entender este cambio para hacer hielo, mantener fría la comida y saber por qué desaparecen los charcos congelados. El frío ralentiza el movimiento dentro del agua hasta formar hielo; el calor hace que el hielo cambie otra vez. Observarlo ayuda a predecir qué le pasará al agua.
Hacer un cubito de hielo
Llena una cubitera con agua líquida y métela en el congelador. Después de unas horas, saca un cubito: está sólido y conserva la forma de la cubitera. Déjalo en un plato; al cabo de un rato se convierte en un charco porque el hielo se ha derretido.
El hielo no ha desaparecido
Cuando se derrite un cubito de hielo, puede parecer que ha desaparecido. El agua sigue ahí, pero se ha extendido formando un charco fino y difícil de ver. Es un error comprensible: el cubo sólido se veía bien y el líquido puede ser casi invisible.
El hielo en la vida diaria
Los congeladores convierten el agua en hielo para enfriar bebidas y mantener congelados algunos alimentos. En invierno, el agua de un charco puede congelarse y después derretirse cuando el aire o el sol la calientan. Las bolsas de hielo usan el mismo cambio para mantener algo frío durante un tiempo.
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