Cómo el corazón y los vasos sanguíneos distribuyen oxígeno — Salud, 14–17 años
Aprende cómo el corazón, la sangre y los vasos sanguíneos trabajan juntos para abastecer las células y retirar desechos.
El corazón es una bomba de reparto
El corazón impulsa la sangre por una red ramificada de vasos. La sangre lleva oxígeno desde los pulmones a las células activas y devuelve dióxido de carbono a los pulmones. También transporta nutrientes, calor y mensajes químicos, conectando muchas partes del cuerpo.
Por qué hace falta un sistema circulatorio
Un cuerpo grande no puede depender de que el oxígeno y los alimentos lleguen por difusión a todas las células. Muchas están lejos de los pulmones y del sistema digestivo, y los desechos deben salir pronto. Una bomba y una red de vasos resuelven esa distancia manteniendo los materiales en movimiento.
Qué ocurre durante un sprint
Imagina correr a toda velocidad durante 20 segundos. Primero, los músculos usan más oxígeno y producen más dióxido de carbono. El cerebro hace que el corazón lata más rápido; por ejemplo, un pulso que sube de 70 a 150 latidos por minuto envía más sangre a los músculos. También respiras más deprisa para captar oxígeno.
El corazón no fabrica oxígeno
Es fácil pensar que un latido más fuerte crea energía, porque el ejercicio hace que el corazón golpee y te sientas caliente. Pero el corazón es una bomba, no una fábrica de oxígeno ni de energía. Los pulmones cargan oxígeno en la sangre y las células obtienen energía de los nutrientes con él.
Tomar el pulso
El pulso es la onda de presión que se produce cuando el corazón empuja sangre a una arteria. Puedes notarlo suavemente en la muñeca o en un lado del cuello, contar los latidos durante 30 segundos y duplicar la cifra. Sirve para comparar el ritmo en reposo y con ejercicio, pero los síntomas extraños requieren atención médica.
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