Ésteres y esterificación — Química, 14–17
Un éster se forma cuando un alcohol reacciona con un ácido carboxílico, produciendo normalmente una molécula de olor dulce y agua. La reacción relaciona la estructura con el olor, la reversibilidad y materiales útiles.
Formar un éster
En la esterificación, un alcohol y un ácido carboxílico se unen y liberan agua. La nueva molécula contiene el enlace éster, –COO–, y suele tener un olor afrutado o dulce, aunque el olor no sirve para identificarla con seguridad.
¿Por qué formar ésteres?
Los químicos querían transformar sustancias pequeñas y de olor intenso en compuestos con aromas y propiedades útiles. La reacción también resuelve un problema práctico: unir dos moléculas crea una sustancia cuyo punto de ebullición, olor y solubilidad pueden cambiar mucho.
Etanol más ácido etanoico
El ácido etanoico, CH₃COOH, reacciona con etanol, CH₃CH₂OH. Quita OH del ácido y H del alcohol para formar H₂O; une las partes restantes y obtén CH₃COOCH₂CH₃, etanoato de etilo.
La trampa: la reacción termina por completo
Como se produce agua, es tentador pensar que todo el ácido y el alcohol se convierten en éster. En realidad, la esterificación es reversible: el éster y el agua pueden reaccionar al revés, por lo que queda una mezcla de equilibrio si no se retira un producto.
Dónde aparecen los ésteres
Los ésteres se usan en perfumes y aromatizantes, porque sus olores resultan útiles incluso en cantidades pequeñas. Los ésteres más grandes también sirven como disolventes, y algunas reacciones con ellos ayudan a fabricar biodiésel y materiales biodegradables.
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