Pequeños planes para grandes preocupaciones — Bienestar, 7–10 años
Dividir una preocupación en un siguiente paso seguro y posible puede facilitar la acción. Bienestar, 7–10 años.
Un siguiente paso
Un pequeño plan convierte una preocupación confusa en una o dos acciones que realmente puedes hacer. No promete que todo saldrá perfecto; te da un punto de partida y muestra cuándo debe participar otra persona.
Por qué ayudan los planes
La preocupación suele mezclar el problema actual con muchos problemas imaginados, y todo parece enorme. Un plan breve separa lo que se sabe, lo que se puede hacer ahora y lo que necesita el conocimiento o el apoyo de un adulto.
Planear una presentación
Noah está preocupado por una presentación del viernes. Primero escribe tres datos que dirá. Después practica el comienzo con su profesor el miércoles. Por último mete una nota en la mochila: «Mira una cara amiga y lee la primera tarjeta».
La trampa del plan perfecto
Un niño puede pasar tanto tiempo planeando cada detalle que nunca empieza, o pensar que cambiar el plan significa fracasar. Es comprensible, porque planear parece más seguro que la incertidumbre; un buen plan puede ser breve, flexible y cambiar cuando haga falta.
Dónde ayuda
Los pequeños planes ayudan con un camino nuevo a la escuela, muchos deberes, una conversación difícil, un objeto perdido o una actividad desconocida. Si hay peligro, acoso, enfermedad o un problema demasiado grande, el plan debe empezar contándoselo a un adulto de confianza.
Sigue explorando
Otros idiomas
Cargando MyLeoNes™…