Diseñar para la seguridad — Diseño, 7–10 años
Un buen diseño ayuda a evitar daños al usar, transportar o tocar un objeto. Diseño, 7–10 años.
La seguridad forma parte del diseño
Un diseño seguro piensa antes en lo que podría salir mal y hace que sea menos probable. Puede tener un borde redondeado, un asa que no se calienta o una tapa que cierra bien. La seguridad no es una pegatina añadida al final: forma parte del objeto desde el principio.
El problema que resuelve la seguridad
Las personas crearon herramientas para trabajar más rápido, pero las partes afiladas, calientes, pesadas o móviles pueden hacer daño. Por eso, los diseñadores buscan los peligros antes de usar un objeto y añaden formas de controlarlos. Unas tijeras necesitan hojas afiladas para cortar, pero puntas protegidas para llevarlas.
Ejemplo: un sacapuntas más seguro
Una clase diseña un sacapuntas para el pupitre. Primero detecta dos peligros: la hoja está afilada y las virutas pueden caer. Después coloca la hoja dentro de una carcasa, añade un tornillo para que no se suelte y pone un pequeño recipiente. Por último comprueba que funciona sin tocar la hoja.
El error sobre la seguridad
Un error común es quitar todas las partes afiladas, calientes o móviles, aunque el objeto las necesite para funcionar. Parece sensato porque el peligro asusta, pero puede crear un objeto inútil. La mejor pregunta es: ¿qué trabajo hace esa parte y cómo se puede contener el peligro o alejarlo de las manos?
La seguridad fuera de la escuela
El diseño de seguridad aparece en cascos de bicicleta, sillas infantiles, utensilios de cocina, enchufes y parques. Un casco reparte un golpe por una zona mayor, mientras que una tapa de enchufe aleja los dedos de los contactos eléctricos. Estos diseños no eliminan todos los riesgos, así que hay que usarlos bien.
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