Energía en las reacciones químicas — Química, 11–13 años
Las reacciones químicas pueden transferir energía entre las sustancias y su entorno. Algunas calientan lo que las rodea, mientras que otras necesitan recibir energía para ocurrir.
Las reacciones pueden liberar o absorber energía
Romper y formar uniones químicas implica energía. En algunas reacciones se libera más energía de la que se absorbe y el entorno se calienta. En otras, la reacción absorbe más energía de la que libera y el entorno se enfría, a menos que se le aporte energía.
¿Por qué observar la temperatura?
Una reacción puede parecer solo un cambio de color o la aparición de burbujas, pero esas señales no muestran adónde va la energía. Medir la temperatura aporta pruebas de la transferencia de energía. Así entendemos cómo los combustibles mueven motores y cómo algunas bolsas frías enfrían lesiones sin congelador.
Una reacción que calienta
Mide 20 ml de ácido clorhídrico diluido a 20 °C y añade después una disolución de hidróxido de sodio. Remueve y mide de nuevo: la mezcla llega a 27 °C. La temperatura subió 7 °C, así que la energía pasó de las sustancias que reaccionaban a la mezcla y al entorno.
Caliente no significa más materia
Es razonable pensar que una reacción que se calienta ha creado energía extra, o que todas las reacciones deben liberar calor. La temperatura es solo una forma de transferir energía y algunas reacciones absorben energía. Las sustancias no se calentaron porque se hubiera creado materia nueva.
Combustibles, pilas y bolsas frías
Al quemar un combustible se libera energía que puede mover un coche o calentar una casa. Las pilas usan reacciones químicas para transferir energía en forma de corriente eléctrica. Las bolsas frías instantáneas absorben energía de los materiales cercanos y hacen que la bolsa y la piel se sientan más frías.
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