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El jabón ayuda al agua a llevarse la grasa — Química, 4–6 años

El jabón es útil porque el agua sola no se lleva fácilmente la suciedad grasienta. Química, 4–6 años.

El jabón une el agua y la grasa

El agua y la grasa suelen mantenerse separadas, como dos personas que no se dan la mano. El jabón puede agarrar la grasa por un lado y mezclarse con el agua por el otro, para que el aclarado se lleve la suciedad.

El problema de la suciedad grasienta

La gente observó que el agua quitaba el polvo suelto, pero dejaba manchas grasas en la piel, la ropa y los platos. El jabón se creó para resolverlo: ayuda al agua a rodear la suciedad grasienta en vez de dejarla apartada.

Limpiar un plato grasiento

1. Pon una gota de aceite en un plato y añade agua: el aceite queda en una mancha resbaladiza. 2. Añade lavavajillas y frota. 3. El jabón divide la mancha en trocitos que el agua puede rodear. 4. Aclara el plato.

Más espuma no siempre es mejor

Es razonable pensar que más espuma significa más limpieza, porque la espuma se ve fácilmente. Pero la espuma es sobre todo gas atrapado; el jabón debe tocar la grasa y el aclarado debe llevarse la suciedad suelta.

Manos, ropa y platos

Por eso el jabón y el lavavajillas ayudan a limpiar las manos, la ropa y los platos después de comer algo graso o jugar. No hacen desaparecer la suciedad: ayudan al agua a llevársela, así que hay que aclarar el agua sucia.

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