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Una rutina para acostarse — Bienestar, 4–6 años

Una rutina tranquila y repetida ayuda al cuerpo a reconocer que es hora de descansar. Bienestar, 4–6 años.

Qué es una rutina para acostarse

Una rutina para acostarse consiste en hacer unos pasos tranquilos en un orden parecido cada noche. Puedes ponerte el pijama, lavarte los dientes, escuchar un cuento y apagar la luz. La rutina es un camino tranquilo desde el día activo hasta el sueño.

¿Por qué tener una?

Los cuerpos de los niños necesitan dormir para descansar, crecer y tener energía al día siguiente. Cuando la hora de acostarse cambia mucho, al cuerpo puede costarle saber cuándo relajarse. Unos pasos conocidos le dan señales y ayudan a recordar qué viene después.

Una tarde real

A las siete, Leo guarda sus juguetes. Se pone el pijama, se cepilla los dientes durante dos minutos y elige un cuento. Después abraza a la persona que lo cuida, apaga la lámpara y se tumba. Como casi siempre ocurre en ese orden, su cuerpo empieza a relajarse.

La confusión habitual

Un niño puede pensar que la rutina tiene que ser perfecta o que una noche distinta la ha estropeado. Es una preocupación comprensible cuando las reglas parecen importantes. Una rutina es un patrón útil, no un examen: después de una noche tarde o un cambio, se puede volver a los pasos tranquilos.

Dónde ayuda

Una rutina para acostarse ayuda en casa, al dormir en casa de un amigo o durante un viaje, cuando el lugar puede ser distinto. Llevar un cuento conocido o un juguete suave puede dar otra señal de seguridad. No garantiza dormirse enseguida, pero puede ayudar a calmarse.

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