Voz activa y voz pasiva — Lengua, 11–13
El mismo hecho puede describirse destacando a quien actúa o aquello que resulta afectado. Lengua, 11–13 años.
Dos formas de presentar una acción
En voz activa, la oración empieza con quien realiza la acción: La tormenta dañó el tejado. En voz pasiva, empieza con aquello que resultó afectado: El tejado fue dañado por la tormenta. El hecho es parecido, pero la oración dirige la atención a una parte diferente.
¿Por qué cambiar el enfoque?
A veces importa sobre todo quién actúa, como en una historia sobre un bombero. Otras veces importa más el resultado, como en La ventana fue rota, cuando nadie sabe quién lo hizo. La voz pasiva permite poner primero lo importante, aunque el autor sea desconocido o no importe.
Cambiar de activa a pasiva
Empieza con El chef horneó el pastel. Primero, coloca delante aquello que resultó afectado: el pastel. Después, usa la forma correspondiente de ser: fue horneado. Por último, añade quién actuó con por: El pastel fue horneado por el chef. El significado se mantiene, pero el pastel pasa a ser el foco.
La pasiva no significa pasado
Un error frecuente es pensar que toda oración pasiva habla del pasado porque a menudo contiene fue o fueron. Pero El puente está siendo reparado es pasiva y ocurre ahora, mientras que El puente será reparado es pasiva y se refiere al futuro. La voz indica el enfoque; el tiempo indica cuándo.
Dónde aparecen las dos voces
La voz activa es frecuente en historias, conversaciones e instrucciones porque nombra a quien realiza la acción. La voz pasiva aparece en noticias, textos científicos y avisos cuando importan más el resultado o el proceso: La carretera está cerrada por obras. Es útil, pero abusar de ella puede ocultar quién es responsable.
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