MyLeoNes™

Las manos limpias frenan el viaje de los microbios — Salud, 4–6 años

Lavarse las manos con agua y jabón quita muchos microbios antes de que lleguen a la comida, la boca u otras personas. Es especialmente útil después de ir al baño, jugar fuera y antes de comer.

Qué hacen las manos limpias

Nuestras manos tocan muchas cosas, y algunos microbios diminutos pueden quedarse en ellas aunque no los veamos. El jabón ayuda a soltarlos y el agua se los lleva. Después de secarlas, las manos están más preparadas para comer, tocarse la cara o dar la mano.

¿Por qué lavarlas?

El problema es que los microbios pueden pasar del pomo de una puerta a nuestros dedos, y después a un tentempié o a la boca. Se descubrió que limpiar las manos ayuda a reducir ese viaje, sobre todo cuando muchas personas comparten un lugar. Las lavamos para protegernos y proteger a los demás.

Lavarse antes de comer

Mía entra del patio y quiere una manzana. Primero moja las dos manos, pone jabón y frota las palmas, el dorso, los dedos y los pulgares. Después se aclara bien y se seca con una toalla limpia. Solo entonces coge la manzana para comerla.

Enjuagarse muy deprisa

Un error común es mojarse las manos durante un segundo y parar. Parece lógico porque la suciedad visible puede desaparecer, pero los microbios invisibles pueden quedarse entre los dedos. El jabón, frotar y aclarar limpian mucho mejor las manos.

Dónde ayuda

Lavarse las manos es importante en casa, en la escuela infantil, en el parque y antes de compartir comida. Es útil después de ir al baño, sonarse, tocar un animal o volver de fuera. Un adulto puede ayudar con el jabón, el grifo o el secado cuando haga falta.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…