MyLeoNes™

Movimiento y quietud — Teatro, 4–6 años

Usar todo el cuerpo, incluidas las pausas, para que una acción se vea con claridad. Teatro, 4–6 años.

Qué puede mostrar el movimiento

El teatro usa más que palabras. La forma de caminar, estirarte, girarte o quedarte quieto puede mostrar qué hace un personaje y hacia dónde va la acción. Un movimiento claro tiene un comienzo, un recorrido y un final, incluso en una escena muy pequeña.

¿Por qué moverse y quedarse quieto?

Quien mira una escena no puede leer los pensamientos de quien actúa, y una acción pequeña puede ser difícil de ver. Desde hace mucho tiempo, los intérpretes usan acciones grandes y claras para que la historia se siga desde lejos. Una pausa da tiempo para ver lo importante.

Ejemplo: cruzar un charco

Primero, mira al suelo y señala el charco. Después, dobla las rodillas y estira un pie por encima. Quédate quieto dos segundos, como si mantuvieras el equilibrio, y apoya ese pie; luego levanta el otro. Por último, sacude los zapatos y sigue andando, para que todos vean que cruzaste sin mojarte.

La trampa del movimiento

Un error frecuente es moverse todo el tiempo, porque quedarse quieto puede parecer que has olvidado qué hacer. Es lógico: cuando imaginamos una escena, solemos querer que el juego continúe. Pero moverse sin parar puede ocultar la acción importante, mientras que quedarse quieto puede destacarla.

Dónde sirve el movimiento

El movimiento sirve en un baile, un teatro de títeres o un juego de imitar a un animal. También puede mostrar un camino seguro: pasar por encima de un juguete indica que no hay que pisarlo. Fuera del teatro, usamos movimientos claros para enseñar, dar indicaciones o mostrar cómo funciona algo.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…