MyLeoNes™

Mostrar sentimientos — Teatro, 4–6 años

El teatro hace visibles y audibles los sentimientos. La cara, la postura, los movimientos, la rapidez al hablar y el volumen de la voz ayudan al público a entender lo que siente un personaje.

Los sentimientos se pueden mostrar

Un personaje no siempre tiene que decir «estoy triste» o «estoy ilusionado». Un cuerpo caído, palabras suaves y la cara baja pueden mostrar tristeza; ojos brillantes, pasos rápidos y una voz animada pueden mostrar ilusión. El público une esas señales.

Por qué mostrar y no solo decir

El público no puede oír los pensamientos privados de un personaje si el teatro no le da una pista. Ese problema forma parte de contar una historia a personas que miran desde fuera. Los movimientos y la voz llevan el sentimiento por el espacio, aunque haya pocas palabras.

Ejemplo: buscar un juguete perdido

Imagina que no encuentras tu pelota roja. Primero, mira debajo de una silla con cara preocupada. Después, llama bajito: «¿Dónde estás?». Luego busca más deprisa, levanta los hombros y suspira. Al final ves la pelota, abres mucho los ojos y sonríes: la preocupación se convierte en alivio.

La trampa: hacer enormes todos los sentimientos

Un niño puede gritar y mover mucho los brazos para asegurarse de que se nota el sentimiento. Es razonable cuando el público está lejos y una señal pequeña puede pasar desapercibida. Pero la acción más grande no sirve para todo; una pausa o un cambio pequeño a veces comunica mejor.

Dónde ayuda la expresión

Los actores usan la expresión en obras, películas y títeres para que el público siga lo que vive un personaje. También leemos caras y voces en la vida diaria, por ejemplo para saber si alguien quiere compañía o necesita silencio. Una señal ayuda, pero preguntar con amabilidad es la mejor forma de comprobarlo.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…