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La contaminación lumínica oculta las estrellas — Astronomía, 7–10 años

La luz artificial nocturna puede hacer que el cielo sea tan brillante que oculte las estrellas débiles. La dirección y las pantallas de las lámparas cambian cuánto cielo nocturno podemos ver.

Demasiada luz ilumina el cielo nocturno

Las farolas, los carteles y los edificios envían parte de su luz hacia arriba en vez de dirigirla solo al suelo. La luz se dispersa en el aire, hace brillar el cielo y oculta las estrellas más débiles. Se llama contaminación lumínica; no es suciedad flotando en el espacio.

¿Por qué importa?

Los astrónomos necesitan un cielo oscuro para detectar objetos débiles, pero el crecimiento de las ciudades trajo más luces y dificultó las observaciones. El problema no es toda la luz: necesitamos iluminación segura. La pregunta útil es dónde, cuándo y con qué intensidad usamos la luz.

Una comparación sencilla de lámparas

1. Coloca dos lámparas fuera: una apunta directamente hacia abajo y la otra ilumina de lado y hacia arriba. 2. Desde lejos, la segunda crea una zona más brillante en el cielo. 3. Añade una pantalla para bloquear la luz ascendente. 4. El suelo sigue iluminado, pero llega menos luz al cielo.

Más brillante no siempre es mejor

Parece lógico usar la lámpara más brillante en todas partes, porque más luz parece significar más seguridad. Pero el deslumbramiento puede dificultar ver las zonas oscuras cercanas, y la luz hacia arriba no ayuda a quien camina abajo. Una luz moderada y bien dirigida puede funcionar mejor.

Encontrar cielos más oscuros

Quienes observan estrellas eligen parques, montañas o lugares protegidos de cielo oscuro, lejos de las luces intensas de las ciudades. Las comunidades pueden usar lámparas con pantallas, apagar carteles innecesarios y reducir la luz de madrugada. Así ahorran energía y dejan ver más del cielo real.

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