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Lavarse las manos — Bienestar, 4–6 años

Lavarse las manos ayuda a quitar la suciedad y muchos microbios antes de que lleguen a la boca o a otras personas.

Qué hace lavarse las manos

Las manos recogen suciedad y microbios diminutos de juguetes, mesas, suelo y otras personas. El jabón y el agua corriente los sueltan para que puedan irse con el agua. Las manos limpias no quedan mágicas ni perfectas; son más seguras para comer y tocarse la cara.

¿Por qué lavarlas?

Nos lavamos las manos porque transportan cosas que no vemos de un lugar a otro. Antes de comer o después de ir al baño, algunos microbios pueden llegar a la boca. Lavarlas reduce esa posibilidad y también protege a las personas que tocamos.

Los pasos para lavarse las manos

Después de jugar fuera, Noor se lava las manos. Las moja, añade jabón, frota las palmas, el dorso, los dedos y los pulgares, y después las aclara. Sigue frotando unos 20 segundos, más o menos lo que dura una canción corta, y las seca con una toalla limpia.

La confusión habitual

Un niño puede mojarse las manos deprisa y pensar que ya ha terminado. Parece razonable porque las manos quedan mojadas y la suciedad visible puede desaparecer. Pero solo agua y frotar muy poco pueden dejar microbios, sobre todo entre los dedos y alrededor de los pulgares.

Dónde ayuda

Lávate las manos antes de comer, después de ir al baño, después de sonarte la nariz y después de tocar algo sucio. Hazlo también al volver de la calle. Esos momentos importan porque las manos van a tocar comida, la boca u otras personas.

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