Los aparatos siguen pasos — Tecnología, 4–6 años
Muchos aparatos funcionan siguiendo pasos en un orden, igual que seguimos pasos para lavarnos las manos o construir una torre.
El orden importa
Una secuencia es un conjunto de pasos que se hacen en un orden. Un aparato puede seguirlos para producir un sonido, mostrar una imagen o mover un robot. Si cambiamos de lugar los pasos, el resultado también puede cambiar. La tecnología convierte muchas veces un plan en acciones una tras otra.
¿Por qué usamos pasos?
Un aparato no puede adivinar todo el trabajo a partir de un deseo poco claro. Necesita pasos claros para saber qué hacer primero, después y al final. Las personas usamos pasos por la misma razón: las instrucciones ayudan a repetir una tarea y a descubrir qué parte hay que arreglar.
Hacer que un coche de juguete avance
Queremos que un coche de juguete llegue hasta un bloque rojo. Primero ponemos el coche en el suelo. Después pulsamos su botón para que arranque el motor. Luego soltamos el botón y observamos cómo avanza. Si se para antes del bloque, lo acercamos o comprobamos si las pilas tienen energía.
Los pasos correctos en el orden equivocado
Un niño puede conocer todos los pasos para lavarse las manos, pero ponerse jabón antes de mojarlas o secarlas antes de aclararlas. El error es comprensible porque todos los pasos son conocidos. Aun así, el orden importa: el agua, el jabón y el aclarado funcionan juntos en una secuencia útil.
Instrucciones en la tecnología cotidiana
Las lavadoras, los ascensores, los semáforos y los juegos usan pasos ordenados. Una lavadora llena el tambor, lava, aclara y centrifuga en vez de hacerlo todo a la vez. Cuando un aparato funciona de manera extraña, una persona adulta puede comprobar qué paso ocurrió primero y si faltó alguno.
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