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El ciclo del agua — Ciencias, 11–13 años

El agua se mueve entre océanos, tierra, aire y seres vivos, en lugar de usarse una vez y desaparecer. El calentamiento, el enfriamiento y la gravedad impulsan este viaje repetido mediante evaporación, condensación, precipitación y acumulación.

La idea

La misma agua puede cambiar muchas veces de lugar y de estado. El Sol calienta el agua líquida y esta se evapora; en el aire más alto y frío, el vapor se condensa en gotas; la gravedad hace caer lluvia o nieve. Luego el agua se reúne en el suelo, ríos, lagos y mares para volver a circular.

Por qué importa el ciclo

La lluvia, los ríos y las nubes podían parecer fenómenos separados, pero era necesario entender de dónde procede el agua disponible y por qué puede escasear. El ciclo los conecta en un sistema. Ayuda a explicar inundaciones, sequías y la importancia de proteger las fuentes de agua.

Un charco después de la lluvia

Después de llover, queda un charco sobre el pavimento caliente. Primero, la luz solar lo calienta y parte del agua se evapora como vapor invisible. El vapor sube y se enfría; dentro de una nube se condensa en gotas. Cuando las gotas pesan lo suficiente, cae precipitación, que puede llenar de nuevo el charco o correr hacia otro lugar.

El error frecuente

Es razonable pensar que la evaporación solo ocurre cuando el agua hierve, o que las nubes están hechas de humo. La evaporación puede suceder lentamente en un charco frío, y las nubes contienen diminutas gotas líquidas o cristales de hielo. Hervir es una evaporación rápida en todo el líquido, no la única clase.

Dónde aparece

Las predicciones meteorológicas usan el ciclo para prever lluvia, nieve y niebla. Los embalses y las plantas de tratamiento dependen del movimiento del agua por las cuencas, y los agricultores tienen en cuenta la lluvia y el agua almacenada en el suelo. El ciclo no abastece por igual todos los lugares: el agua limpia puede ser local y limitada.

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