Cambiar de estado no crea una sustancia nueva — Educación física, 11–13 años
Fundir, congelar, evaporar y condensar cambia cómo están colocadas y se mueven las partículas. La sustancia sigue siendo la misma, lo que ayuda a entender el agua, el tiempo y los cambios reversibles.
Tres estados comunes
En un sólido, las partículas permanecen en posiciones fijas y solo vibran. En un líquido siguen juntas, pero pueden pasar unas junto a otras. En un gas están separadas y se mueven libremente. Calentar o enfriar puede cambiar su organización sin cambiar la sustancia.
Por qué hay que explicar los estados
Un charco desaparece y más tarde aparecen gotas de agua en una ventana fría. Sin un modelo de partículas, parece que el agua desaparece y vuelve de la nada. Los cambios de estado resuelven el misterio: el agua puede convertirse en vapor y luego volver a líquido sin dejar de ser H₂O.
El hielo se convierte en agua
Toma 100 g de hielo a 0 °C y déjalos en una habitación caliente. Entra calor, las partículas vibran más y la estructura fija se deshace. El resultado sigue siendo aproximadamente 100 g de H₂O, ahora líquida a 0 °C. No se ha formado una sustancia nueva; solo ha cambiado el estado.
El vapor sigue siendo agua
Es tentador pensar que el vapor es otra sustancia porque es invisible y parece desaparecer. Es una conclusión comprensible por lo que muestran los ojos. El vapor de agua sigue siendo agua: sus partículas están más separadas y al enfriarse pueden juntarse en gotas líquidas.
El ciclo del agua
La luz del Sol calienta mares, lagos y suelo húmedo, y parte del agua se evapora. Más arriba, el aire frío hace que el vapor se condense en gotitas que forman nubes. Las gotas pueden caer como lluvia y el ciclo empieza de nuevo. El agua cambia de estado, pero no se destruye.
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