La energía puede transferirse — Educación física, 11–13
La energía no es una sustancia guardada en un lugar. Es una forma de seguir aquello que puede producir cambios, y puede pasar entre objetos o cambiar de forma.
La capacidad de producir cambios
Una pelota en movimiento, una bebida caliente y una batería cargada tienen energía en formas distintas. Cuando la energía se transfiere, algo cambia: la pelota mueve otro objeto, la bebida calienta el aire o la batería enciende una lámpara. Se mide en julios.
¿Por qué seguir la energía?
Es difícil seguir cada empuje, sonido, pérdida de calor y movimiento en una máquina. La energía ofrece una cuenta útil: dónde estaba, adónde fue y en qué forma apareció. Así se entiende por qué ninguna máquina entrega más energía de la que recibe.
Un libro que cae
Un libro de 2 kilogramos está a 3 metros del suelo. Su energía gravitatoria es aproximadamente masa × gravedad × altura: 2 × 10 × 3 = 60 julios. Al caer, se convierte en energía de movimiento; al detenerse, gran parte pasa a sonido y calor.
La energía no desaparece
A menudo se dice que una lámpara o una persona “gasta” energía porque la batería o la comida ya no están disponibles. La energía no ha desaparecido: se ha repartido en luz, movimiento, sonido y sobre todo calor. Puede acabarse la parte útil, no la energía.
La energía en casa
Un hervidor transforma energía eléctrica en calor, un altavoz en sonido y un ventilador en movimiento. Las etiquetas con kilovatios-hora ayudan a comparar la electricidad que transfieren los aparatos. Los aparatos eficientes convierten más energía en algo útil y menos en calor no deseado.
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