Música rápida y lenta — Música, 4–6 años
El tempo nos dice lo deprisa que avanza la música. Los niños pueden notarlo al caminar, dar palmas o mover el cuerpo.
Qué hace el tempo
El tempo es la velocidad de una pieza musical. Un tempo rápido puede parecer una carrera, mientras que uno lento puede parecer caminar con cuidado. El pulso puede seguir siendo regular aunque cambie la velocidad.
¿Por qué cambiar la velocidad?
La gente cambia el tempo para que la música acompañe una acción o una sensación. Una canción de marcha necesita espacio para los pasos, mientras que una nana deja lugar para respirar con calma. El tempo guía el movimiento y la atención de quien escucha.
Cambiar una canción
Imagina dar cuatro palmas mientras suena una canción. Primero, da una palma cada segundo: la canción parece lenta. Después, da dos palmas cada segundo: parece más rápida. Siguen siendo cuatro palmas, pero hay menos tiempo entre ellas.
La confusión más común
Es fácil pensar que la música rápida siempre tiene un pulso más rápido, porque solemos notar la velocidad mediante el pulso. Pero el tempo es la velocidad de todo el flujo musical. Una canción puede conservar el mismo tipo de pulso y tocarse más deprisa o más despacio.
Dónde ayuda el tempo
El tempo aparece en el baile, las marchas y el ejercicio. Un baile puede necesitar una velocidad que permita moverse juntos, mientras que un calentamiento puede empezar despacio y hacerse más rápido. La misma idea ayuda a un director a mantener unida una orquesta.
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