¿Quién es dueño de los contenidos? — Medios, 7–10 años
Comprende que las imágenes, la música, las historias y los vídeos los crean personas, y aprende a compartirlos con respeto.
La obra creativa pertenece a quien la creó
Cuando alguien dibuja una imagen, escribe una canción o hace un vídeo, esa obra es suya, aunque aparezca en internet. La persona creadora puede decidir cómo pueden copiarla, cambiarla o compartirla los demás. Dar crédito significa nombrarla en vez de fingir que la obra es tuya.
¿Por qué proteger las obras creativas?
Crear una historia, una canción o una imagen requiere tiempo, ideas y habilidad. Las normas sobre la propiedad creativa dan a sus autores voz sobre lo que ocurre con su obra y animan a seguir creando. Sin ese respeto, alguien podría copiar un proyecto entero y recibir los elogios mientras se ignora a quien lo creó.
Ejemplo: usar una fotografía
Encuentras una bonita fotografía de un zorro para un cartel de clase. Primero, lees su página para saber quién la hizo y si permite compartirla. Después, preguntas a tu profesor antes de descargarla. Si te dan permiso, escribes el nombre del fotógrafo y la página de origen. Si no, haces tu propia foto o usas una imagen autorizada.
La trampa: estar en internet no significa ser gratis
Puede parecer que todo lo que está en internet se puede coger gratis, porque es fácil guardarlo o copiarlo. Es comprensible: el botón está ahí y quizá no aparezca el autor. Pero el acceso fácil no es permiso. Pregunta, busca las normas de uso y reconoce al creador; si dudas, elige otra obra.
Dónde ayuda esto
Esto importa al hacer una presentación, un vídeo escolar, una tarjeta de cumpleaños, un juego o una publicación en internet. También importa cuando tus amigos usan tu dibujo o fotografía: quizá quieras que te pregunten antes y pongan tu nombre. El respeto funciona en los dos sentidos: puedes crear libremente y tratar justamente a otros autores.
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