Respetar los turnos ayuda a conversar — Lengua, 4–6
Una conversación la construyen dos o más personas. Escuchar y respetar los turnos ayuda a que todos sean escuchados.
Una conversación tiene turnos
Cuando varias personas hablan, una habla mientras la otra escucha. Después, quien escuchó puede responder, añadir algo o pedir ayuda. La conversación va y viene, como una pelota que se pasan.
¿Por qué respetar los turnos?
Si todos hablan a la vez, las voces se tapan y el mensaje se pierde. Las personas usan pausas y turnos porque necesitan compartir noticias, hacer planes y entenderse. Esperar es dejar espacio para que el mensaje llegue.
Un turno en la mesa de la merienda
Mia dice: «¿Me pasas el vaso rojo?». Leo la mira, espera a que termine y responde: «Sí, aquí está». Mia dice: «Gracias», y después Leo puede hablar. Cada persona tiene un turno claro.
Interrumpir parece útil
Un niño puede interrumpir porque la idea parece importante y teme olvidarla. Es una preocupación comprensible. Pero hablar encima de alguien puede tapar el final de su mensaje; intenta guardar la idea hasta que haya una pausa.
Dónde importan los turnos
Respetar los turnos ayuda en casa, durante un juego y al hablar con un médico o en una tienda. También ayuda a un grupo a elegir un juego, porque todos oyen las propuestas. El mismo hábito sirve con familia, amigos y desconocidos.
Sigue explorando
Otros idiomas
Cargando MyLeoNes™…