Cómo fechan los arqueólogos los objetos antiguos — Historia, 7–10
Los arqueólogos necesitan algo más que una suposición para saber cuántos años tiene algo. Aprenderás cómo las pistas, como los anillos de los árboles, las capas del suelo y las pruebas científicas, ayudan a calcular una fecha.
Una fecha se construye con pistas
Un arqueólogo normalmente no puede mirar una vasija antigua y saber su edad exacta. Compara pistas: la capa de tierra, el material, los objetos cercanos o los anillos de un trozo de madera. Varias pistas que coinciden hacen que la fecha sea más fiable.
¿Por qué importa saber la edad?
Una taza rota significa algo diferente si tiene 80 años o 800. Los arqueólogos necesitan fechas para colocar los objetos en el orden correcto y relacionarlos con personas, lugares y acontecimientos. Sin fechas, las pistas del pasado serían como páginas de un libro mezcladas.
Contar anillos de un árbol
Un arqueólogo encuentra una viga de madera y cuenta 120 anillos desde el centro hasta el borde. Un árbol vivo de la misma región tiene un dibujo igual en sus últimos 70 anillos. Los dibujos coinciden, así que el árbol de la viga dejó de crecer unos 50 años antes del anillo correspondiente más antiguo del árbol vivo.
El objeto que parece más antiguo
Es tentador decir que un objeto oscuro, sucio o roto tiene que ser más antiguo. Parece lógico porque el desgaste suele venir con la edad, pero la tierra y el fuego pueden cambiar un objeto rápidamente. Antes de confiar en una fecha, los arqueólogos comprueban algo más que su aspecto.
Fechar la edad de cosas hoy
El mismo hábito de comparar pistas ayuda fuera de la arqueología. Los museos fechan una pintura estudiando sus materiales, su estilo y sus registros, mientras los científicos fechan rocas, hielo y fósiles con otras pruebas. Cuando preguntas cómo lo sabe un experto, estás pensando históricamente.
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