MyLeoNes™

Primeros auxilios ante una hemorragia grave — Salud, 14–17 años

Aprende las acciones inmediatas que pueden frenar una hemorragia peligrosa mientras llega la ayuda profesional.

La presión gana tiempo

Una hemorragia grave puede ser peligrosa porque el cuerpo pierde sangre más deprisa de lo que puede reponerla. Una presión firme y continua sobre la herida ayuda a frenar el flujo hasta que lleguen los servicios de emergencia. No hay que mirar la herida repetidamente, sino mantener la presión y pedir ayuda rápido.

Por qué importa el orden

La gente puede quedarse paralizada porque la sangre impresiona, pero la demora permite perder mucha. Llamar a emergencias trae ayuda preparada, mientras la presión actúa sobre el problema inmediato. También importa protegerse con guantes o una barrera: ayudar no debe exponerte a la sangre de otra persona.

Un corte en el antebrazo

Una persona tiene un corte profundo en el antebrazo y la sangre fluye de forma continua. Primero, llama al número local de emergencias o pide a otra persona que lo haga. Ponte guantes si hay, coloca una gasa o tela limpia sobre el corte y presiona fuerte sin levantarla para mirar. Si la sangre la empapa, añade más tela encima y sigue presionando hasta que llegue ayuda.

No levantes el primer apósito para comprobar

Levantar la tela parece lógico porque quieres comprobar si el sangrado ha parado. Pero quitarla puede arrancar los coágulos que empiezan a cerrar la herida y hacer que vuelva a sangrar. Sigue presionando; si la sangre traspasa, coloca otro apósito encima en vez de retirar el primero.

Una habilidad práctica para emergencias

Esta habilidad puede ser útil tras un accidente de tráfico, un objeto roto o un accidente grave en casa, el instituto o el trabajo. No sustituye la formación de emergencias, y los números y procedimientos cambian según el lugar. Aprende el número local de emergencias y, si puedes, haz un curso reconocido de primeros auxilios.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…