Los cortes pequeños necesitan cuidados — Salud, 4–6 años
Un rasguño pequeño normalmente puede cuidarse con seguridad con ayuda de un adulto. Limpiarlo y cubrirlo ayuda a mantener lejos la suciedad y los microbios mientras la piel se repara.
Qué ocurre cuando la piel se raspa
Cuando la piel se raspa, se abre una pequeña entrada por la que la suciedad y los microbios pueden entrar con más facilidad. Un adulto puede enjuagar la zona, secarla con cuidado y cubrirla con una tirita limpia. Así puede crecer piel nueva debajo.
Por qué se cubre un rasguño
Un rasguño no solo duele; también es un lugar por donde puede entrar suciedad. Aprendimos a limpiar y cubrir las heridas porque eso reduce la posibilidad de más dolor, hinchazón o infección. La tirita también evita que la herida roce con cosas.
Un rasguño en la rodilla
Mía se cae y se raspa la rodilla en el camino. Primero se lo dice a un adulto, que mira la herida y la enjuaga con agua corriente limpia. Después, el adulto la seca dando toques suaves y pone una tirita limpia. Si sigue sangrando o parece profunda, busca ayuda médica.
El error tentador
Un niño puede querer frotar el rasguño con una manga sucia o dejarlo al aire porque parece que el aire ayuda. Parece lógico: la manga está cerca y la herida puede sentirse menos pegajosa. Pero frotar puede meter suciedad, y una herida descubierta toca superficies polvorientas; por eso un adulto debe limpiarla primero.
Dónde ayuda esto
Esto importa después de caerse en el parque, rasparse con una rama o hacerse un pequeño corte con papel. Los mismos cuidados sirven en casa, en clase o durante un paseo. Las heridas grandes, profundas o muy sucias necesitan a un adulto y, a veces, a un profesional sanitario.
Sigue explorando
Otros idiomas
Cargando MyLeoNes™…