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Las revisiones ayudan a detectar cambios — Salud, 4–6 años

Un médico o una enfermera pueden comprobar cómo crece un niño, cómo oye, ve y se mueve. Una revisión puede detectar pronto un cambio, incluso cuando el niño no se siente enfermo.

Una revisión es una comprobación del cuerpo

En una revisión, un profesional sanitario observa cómo crece y funciona el cuerpo. Puede escuchar el corazón, mirar los oídos, medir la altura o pedir al niño que se mueva. El niño puede hacer preguntas y decir si algo le resulta incómodo.

Por qué hacerse una revisión

Algunos cambios del cuerpo son difíciles de notar en casa, y un niño puede encontrarse bien mientras cambian su crecimiento o su audición. Las revisiones dan tiempo a un profesional para comparar lo que ocurre ahora con lo habitual en ese niño. Detectar pronto un problema puede facilitar la ayuda.

Comprobar la audición

En su revisión, Noor a veces no oye palabras dichas en voz baja. La enfermera le pide que escuche sonidos con auriculares y pulse un botón cuando oiga uno. Noor practica con varios sonidos y la enfermera anota lo que ha oído. Si hace falta revisarlo mejor, se lo explica a Noor y a su adulto.

La preocupación comprensible

Un niño puede pensar que solo van al médico las personas enfermas, así que una revisión significa que algo va mal. Es una idea razonable porque los médicos suelen ayudar cuando alguien se encuentra mal. Pero una revisión también puede ser una ocasión normal para comprobar que el cuerpo crece y funciona como se espera.

Dónde ayuda esto

Las revisiones pueden hacerse en una clínica, antes de algunas actividades o cuando un adulto quiere consejos sobre el crecimiento, la audición o la vista. También pueden llevar a una ayuda sencilla, como gafas o apoyo para oír. El profesional explica el siguiente paso al niño y al adulto.

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