Cuando el sistema inmunitario reacciona demasiado — Salud, 7–10 años
Una alergia no es simplemente que no te guste un alimento o una planta. Es una reacción del sistema inmunitario ante algo que normalmente no hace daño y que a veces necesita ayuda rápida de un adulto.
Una alarma equivocada
El sistema inmunitario normalmente te defiende de invasores dañinos. En una alergia, confunde una sustancia inofensiva, como el polen, un alimento o una picadura, con un peligro y libera sustancias que causan picor, hinchazón, estornudos o silbidos al respirar.
¿Por qué importan las alergias?
La reacción empezó como una defensa, pero una reacción exagerada puede dañar a la persona que debía proteger. Conocer el desencadenante de un niño ayuda a los adultos a evitarlo y actuar pronto. Por eso la información sobre alergias importa en casa, en la escuela y al compartir comida o medicinas.
Una reacción a los cacahuetes
1. Un niño alérgico a los cacahuetes come una galleta que los contiene. 2. El sistema inmunitario trata sus proteínas como peligrosas. 3. Libera sustancias y al niño le pican la piel y se le hinchan los labios. 4. El niño avisa inmediatamente a un adulto. 5. El adulto sigue su plan de alergia y pide ayuda urgente si le cuesta respirar o tragar.
Una alergia no siempre se ve
Es tentador pensar que una alergia solo existe cuando aparece una erupción. Algunas reacciones afectan primero a la boca, el estómago o los pulmones, y la persona puede sentirse mal, toser o tener dificultad para respirar. Como los síntomas pueden cambiar deprisa, nunca descartes una alergia diciendo que son remilgos.
Hacer más seguros los espacios compartidos
El cuidado de las alergias aparece en fiestas, comidas escolares, pícnics y visitas a amigos. Lee las etiquetas con un adulto, no intercambies comida cuando alguien tiene una alergia y avisa si empieza una reacción. Una persona alérgica no está siendo difícil; evitar el desencadenante protege su cuerpo.
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