Nombrar colores — Lenguas extranjeras, 4–6 años
Aprende que el mismo color que ves puede tener otro nombre en otra lengua. Lenguas extranjeras, 4–6 años.
La idea
Un color puede seguir siendo exactamente el mismo aunque cambie su nombre hablado. Una manzana roja sigue siendo roja, pero en inglés se dice "red", en portugués "vermelho" y en italiano "rosso". Aprender la palabra ayuda a hablar de lo que ven tus ojos.
Por qué ayuda
Las personas necesitan palabras para los colores cuando quieren que otra persona encuentre la cera, el calcetín, el vaso o la hoja correctos. Señalar ayuda, pero no sirve si el objeto está lejos o escondido. Cada comunidad creó nombres distintos para compartir lo que observa.
Un pequeño ejemplo
La profesora pide un bloque azul en inglés. Primero, Sofía mira todos los bloques. Después encuentra el que se parece al cielo en un día despejado. Luego comprueba la palabra: "blue". Lo coge y dice "Blue block", para que la profesora sepa cuál ha elegido.
Una confusión común
Quien aprende puede pensar que la palabra extranjera es un color nuevo y no un nombre nuevo para un color conocido. Es lógico, porque el sonido resulta extraño. Pon la palabra junto a objetos de colores y compara: el objeto no cambia; solo cambia el nombre.
Dónde se usa
Las palabras de los colores ayudan a escoger ropa, ordenar juguetes, pintar, describir animales o encontrar una señal. Son especialmente útiles cuando varias cosas se parecen. Los colores pueden verse distintos con poca luz, así que a veces también necesitas la forma o el tamaño.
Sigue explorando
Otros idiomas
Cargando MyLeoNes™…