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Cómo los volcanes construyen y transforman el relieve — Ciencias de la Tierra, 11–13 años

Sigue el magma desde el subsuelo hasta la lava en la superficie y observa cómo las erupciones pueden crear terreno, pero también causar peligro.

El magma se convierte en lava

El magma es roca fundida y muy caliente bajo la superficie terrestre. Cuando llega a la superficie se llama lava, y con ella pueden salir gases y cenizas. Al enfriarse, la lava se convierte en roca sólida, por lo que las erupciones repetidas pueden formar conos, islas o amplias capas de terreno nuevo.

¿Por qué varían las erupciones?

Los volcanes no entran todos en erupción del mismo modo porque el magma cambia en temperatura, viscosidad y cantidad de gases. El magma fluido deja escapar el gas y puede producir lava que corre. El magma espeso atrapa el gas, permite que aumente la presión y hace más probable una explosión de ceniza y rocas.

Formar un cono volcánico

Imagina tres erupciones que extienden alrededor del cráter una capa de lava de 2 metros de grosor cada una. Tras la primera, el suelo sube 2 metros; tras la segunda, 4; tras la tercera, 6. En realidad, la lava y la ceniza se acumulan de forma desigual, creando un cono inclinado y no una plataforma plana.

La trampa del volcán

Es fácil imaginar todos los volcanes como montañas altas y humeantes, porque ese es el símbolo conocido. Sin embargo, algunos son bajos y anchos, y las erupciones pueden producirse por grietas o bajo el agua. Un volcán se caracteriza por una vía por la que el magma llega a la superficie, no por una forma concreta.

Vivir cerca de volcanes

Las regiones volcánicas pueden ofrecer suelos fértiles, energía geotérmica y rocas útiles, por lo que algunas personas viven cerca. También afrontan lava, ceniza, gases venenosos, corrientes de lodo y nubes calientes muy rápidas. Los mapas de riesgo, la vigilancia y los planes de evacuación ayudan a aprovechar sus beneficios sin negar el peligro.

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