MyLeoNes™

El ciclo del agua — Ciencias de la Tierra, 14–17 años

El agua circula constantemente entre el suelo, los océanos, los seres vivos y la atmósfera. La misma agua puede congelarse, fluir, evaporarse y caer como lluvia muchas veces.

Un viaje sin final

El agua de la Tierra no se acaba después de un viaje. La luz solar ayuda a que el agua líquida se evapore, el enfriamiento convierte el vapor en gotas y la gravedad devuelve el agua como lluvia o nieve. Después se reúne en ríos, lagos, océanos o en el suelo.

Por qué se sigue

Es necesario saber de dónde procede el agua dulce disponible y por qué puede desaparecer de un lugar. El ciclo del agua relaciona lluvias, sequías, inundaciones, cultivos y reservas de agua potable, y explica por qué cambia el agua disponible.

Una gota, varias etapas

Imagina una gota en el mar. El Sol la calienta, se convierte en vapor de agua y asciende; en lo alto se enfría y se une a una nube. Después cae como lluvia, llega a un arroyo y quizá se infiltra en el suelo antes de volver al mar.

El agua no ha desaparecido

Un error frecuente es decir que un charco ha desaparecido porque el agua se fue. Parece razonable: ya no podemos verla. Normalmente, una parte se evaporó hacia el aire y otra pudo filtrarse en el suelo; “fuera de la vista” no significa destruida.

Planificar el agua

Los gestores del agua usan el ciclo para calcular cuándo pueden llenarse los embalses y cuándo podrían hacer falta restricciones. Agricultores, ciudades y responsables de inundaciones comparan lluvia, evaporación y agua subterránea. El ciclo ayuda a prepararse, pero no predice el tiempo exacto de cada día.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…