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Continentes y océanos — Ciencias de la Tierra, 4–6 años

La Tierra tiene enormes zonas de tierra y enormes zonas de agua salada. Los continentes y los océanos nos ayudan a hablar de dónde están los lugares.

Grandes tierras y grandes aguas

Si miras un globo, puedes ver grandes partes de tierra separadas por grandes extensiones de agua azul. Las mayores zonas de tierra se llaman continentes, y las mayores zonas de agua salada se llaman océanos. Las islas son trozos de tierra más pequeños rodeados de agua.

¿Por qué les damos nombres?

Las personas necesitaban una forma de describir lugares lejanos sin señalarlos. Poner nombre a los continentes y los océanos facilita decir dónde está un viaje, un animal, un país o una isla. Son nombres útiles, aunque la tierra y el agua no siempre tengan límites muy claros.

Encontrar una isla

Imagina un barco de juguete que sale de la costa de Portugal y viaja hacia el oeste por el océano Atlántico. Primero, deja atrás el continente europeo. Después, sigue sobre agua salada y no pasa junto a ningún continente grande. Si llega a las Azores, ha llegado a unas islas: tierra rodeada de océano.

Un mapa no es toda la Tierra

Un niño puede pensar que el azul de un mapa muestra un solo océano plano y que las partes de colores son continentes separados que flotan. Es una idea comprensible, porque los mapas usan colores sencillos y no pueden mostrar toda el agua alrededor de cada costa. En realidad, los océanos están conectados y los continentes forman parte de una Tierra sólida.

Encontrar lugares

Los mapas, los globos y los libros de viajes usan continentes y océanos para ayudar a encontrar lugares. Una familia que prepara un viaje puede ver si un país está al otro lado de un océano o en el mismo continente. Los científicos también usan estas grandes regiones cuando hablan de animales, plantas y mares.

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