Prototipos — Diseño, 11–13
Un prototipo es una versión rápida e incompleta que sirve para descubrir qué funciona antes de construir el diseño final.
Pensar con un modelo
Un prototipo es un modelo que construyes para aprender, no necesariamente el producto terminado. Puede ser de cartón, papel, bloques, un dibujo o una pantalla digital sencilla. Debe mostrar la acción importante, para detectar problemas cuando aún es rápido y barato cambiar la idea.
¿Por qué hacer una versión inacabada?
Las ideas en la cabeza pueden parecer perfectas porque la mente completa los detalles que faltan. Un prototipo hace visibles esos detalles y permite que otras personas reaccionen ante algo que pueden ver o usar. Los diseñadores los usan para reducir el coste de equivocarse antes de comprometer materiales, tiempo y dinero.
Ejemplo: un soporte para el móvil
Para diseñar un soporte, dobla primero una tira de cartón usado formando un triángulo y coloca encima el móvil. Se resbala, así que añade una pequeña pestaña delantera con otro doblez. Ahora se mantiene, pero la pantalla queda demasiado baja; levanta el doblez trasero y vuelve a probar. Este modelo sencillo ya ha enseñado más que un dibujo detallado por sí solo.
La trampa: hacerlo bonito primero
Puede apetecerte decorar el prototipo o usar materiales caros para que parezca un producto real. Es comprensible: un objeto acabado parece más serio y resulta satisfactorio. Pero la decoración puede ocultar fallos y dificultar los cambios, por eso los primeros prototipos deben ser rápidos, claros y fáciles de modificar.
Dónde aparece
Los arquitectos construyen maquetas, quienes crean aplicaciones dibujan modelos de pantallas y los ingenieros prueban piezas antes de fabricar miles. Los cocineros pueden ensayar una pequeña receta antes de servirla a muchas personas. Un prototipo sirve cuando aprender pronto evita un resultado final caro o frustrante.
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