Las terminaciones de los verbos latinos — Lenguas clásicas, 11–13
La terminación de un verbo latino puede indicar quién actúa y cuándo ocurre la acción. Lenguas clásicas, 11–13 años.
La terminación da pistas
Los verbos latinos suelen reunir varias pistas en una sola palabra. En portamus, la base port- apunta a llevar, mientras -amus indica «nosotros» en presente: «llevamos». Por eso, el verbo puede aparecer sin un pronombre sujeto separado: la terminación ya da información importante.
Por qué importa la terminación
Los autores latinos no repetían siempre pronombres como «yo» o «ellos», y el orden de las palabras podía cambiar para dar énfasis. Aun así, los lectores necesitaban saber quién actuaba y si ocurría ahora, antes o después. Las terminaciones resuelven el problema al reunir persona y tiempo en una forma breve.
Desmontar «amaverunt»
Lee amaverunt por partes. La base am- significa «amar»; la forma muestra una acción pasada terminada, y la terminación -erunt indica «ellos» o «ellas». Así, amaverunt puede significar «amaron» o «han amado», según la oración que lo rodea. La elección final depende del contexto.
La trampa de una sola terminación
Es tentador memorizar que una terminación siempre tiene una traducción. Parece razonable porque una tabla coloca las formas en casillas ordenadas. Pero una forma verbal puede indicar persona, tiempo y a veces modo, mientras que las palabras de alrededor ayudan a elegir la traducción más natural.
Verbos en inscripciones y lemas
Los lemas latinos breves suelen usar un verbo sin decir el sujeto, porque la terminación lo aporta. Veni, vidi, vici significa «vine, vi, vencí»; cada forma contiene la idea de «yo». Esto ayuda al leer monedas, monumentos o emblemas, aunque no toda frase breve sea una oración completa.
Sigue explorando
Otros idiomas
Cargando MyLeoNes™…