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Los sustantivos de la tercera declinación en latín — 14–17

Aprende por qué el nominativo puede ocultar el tema de un sustantivo y cómo lo revela el genitivo. Así puedes reconocer y traducir con mucha más seguridad sustantivos desconocidos de la tercera declinación.

El tema está a la vista, pero escondido

En muchos sustantivos latinos, el nominativo singular cambia tanto el tema que no puedes usarlo directamente. El genitivo singular suele mostrar el tema útil: quítale la terminación y añade la del caso que necesitas.

Por qué el diccionario da dos formas

La regla de que la tercera declinación tiene muchas terminaciones nació de un problema real: el nominativo solo muchas veces no permite formar las demás formas. Por eso los diccionarios dan juntos el nominativo y el genitivo, que permite encontrar el tema.

Cómo formar urbem

Usa urbs, urbis, «ciudad». Primero, quita -is al genitivo urbis y obtén urb-. Después, elige el acusativo singular, cuya terminación es -em. Une las partes: urb- + -em = urbem, «la ciudad» como objeto de la acción. El nominativo urbs no mostraba bien el tema.

El nominativo no siempre es el tema

Es natural copiar el nominativo y añadir una terminación: urbs + -em parece una buena idea. Pero el latín cambia muchas veces el nominativo para facilitar la pronunciación, mientras el genitivo conserva mejor el tema. Si una forma parece extraña, mira el genitivo antes de inventar una regla.

Leer inscripciones breves

Los sustantivos de la tercera declinación aparecen en inscripciones, monedas, monumentos y nombres, donde el latín concentra mucho significado en pocas palabras. Si recuperas el tema e identificas el caso, civibus puede ser «a los ciudadanos» y no un grupo confuso de letras.

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