Células especializadas — Biología, 11–13 años
En un organismo pluricelular, las células se reparten el trabajo en vez de hacer todas lo mismo. Sus formas y estructuras internas se ajustan a tareas como transportar oxígeno, enviar señales o absorber agua.
La forma se adapta a la función
Una célula especializada tiene una forma y unas estructuras preparadas para una tarea principal. Un glóbulo rojo es pequeño y flexible, así que puede pasar por vasos estrechos y transportar oxígeno. Una célula nerviosa tiene prolongaciones largas, por las que los mensajes viajan entre partes alejadas del cuerpo. Una célula no puede hacerlo todo igual de bien.
Por qué se reparte el trabajo
Un organismo grande necesita más rapidez y control de lo que una sola célula versátil puede ofrecer. Cuando las células se reparten las tareas, pueden mejorar en cada función, y los tejidos las reúnen en sistemas coordinados. Esta idea se desarrolló con la microscopía y la comparación de tejidos: las células musculares se contraen, las nerviosas transmiten señales y las de revestimiento forman superficies protectoras.
Cómo ayuda una célula pilosa de la raíz
1. Una célula pilosa de la raíz desarrolla una prolongación larga y fina dentro del suelo. 2. Esa prolongación aumenta mucho la superficie en contacto con el agua y las sales minerales disueltas. 3. El agua puede entrar por ósmosis, y las sales pueden incorporarse mediante procesos de transporte. Su forma favorece la absorción, a diferencia de una célula redonda con poca superficie.
Especializada no significa aislada
Es fácil imaginar que una célula especializada trabaja sola, como una herramienta que no necesita ninguna otra. Su forma especial hace que esa imagen parezca convincente. En realidad, una célula muscular necesita oxígeno y señales, y una célula pilosa de la raíz depende del transporte por toda la planta. Especializarse significa compartir una tarea, no vivir aislada.
Las células en medicina
Médicos e investigadores usan células especializadas para reparar o sustituir tejidos dañados. Las células de la piel pueden ayudar a cubrir quemaduras, y las células madre que forman sangre pueden recuperar el sistema sanguíneo después de algunos tratamientos. Es difícil porque las células deben recibir las señales adecuadas y conectarse de forma segura con el cuerpo que las rodea.
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