Anatomía en el dibujo — Arte, 11–13
Aprendes lo suficiente sobre huesos, articulaciones y proporciones del cuerpo para dibujar personas con volumen y movimiento.
Qué aporta la anatomía al dibujo
Dibujar anatomía no significa nombrar todos los huesos. Significa notar las grandes estructuras que hay debajo: la caja torácica, la pelvis, las extremidades y las articulaciones, para que el exterior tenga una base sólida. Así, la figura puede doblarse, equilibrarse y girar sin parecer un disfraz vacío.
Por qué estudian el cuerpo los artistas
Una persona es difícil de dibujar porque el cuerpo cambia de forma cuando se sienta, corre o estira el brazo. Si copias solo el contorno, la postura puede parecer rígida o las extremidades quedar desconectadas. Estudiar bloques sencillos del cuerpo resuelve el problema: colocas primero las partes y después añades ropa, pelo y detalles.
Construir una figura de pie
Empieza con una cabeza de unos 20 cm en la página. Mide siete longitudes de cabeza más hacia abajo: coloca el pecho cerca de la longitud 2, la pelvis cerca de la 4, las rodillas cerca de la 6 y los pies en la 8. Une esas marcas con cilindros para brazos y piernas; después añade los contornos y la ropa.
El error comprensible
Un error frecuente es convertir cada extremidad en un tubo liso de la misma anchura. Parece lógico porque un brazo o una pierna se ven largos y estrechos por fuera. En realidad, las extremidades se estrechan, se ensanchan en las articulaciones y se unen al torso; usa primero formas sólidas conectadas, no una salchicha igual de principio a fin.
Dónde aparece
Encuentras este conocimiento en cómics, animación, diseño de personajes y arte para videojuegos, donde una figura debe funcionar desde muchos ángulos y posturas. Los ilustradores deportivos también lo necesitan para mostrar cómo se dobla la rodilla de un corredor o cómo agarra una pared un escalador. Incluso un avatar rápido resulta más claro con una estructura creíble.
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