El arte tiene un propósito — Arte, 7–10
Los artistas toman decisiones porque quieren que una obra haga algo: celebrar, avisar, recordar o divertir.
La función de una obra
Antes de crear, un artista suele querer que la obra consiga algo. Un cartel puede avisar, un monumento puede ayudar a recordar y una imagen puede hacer reír. El propósito guía las decisiones sobre imágenes, palabras, colores y materiales.
Por qué importa el propósito
Sin un propósito, un artista puede elegir detalles que llevan en direcciones distintas. Las personas siempre han creado imágenes para comunicarse cuando hablar era difícil, imposible o no bastaba, desde señales pintadas hasta carteles de seguridad. Saber la función te ayuda a decidir qué dejas y qué quitas.
Crear un cartel de aviso
La función es avisar de que el suelo está mojado. Primero, escribe el mensaje corto: «Cuidado: suelo mojado». Después, dibuja un triángulo amarillo grande con una figura negra resbalando. Por último, quita el borde y la decoración, porque distraen del aviso.
La trampa: añadirlo todo
Es tentador añadir todas las ideas ingeniosas, porque cada una parece merecer aparecer. Pero una obra con diez mensajes puede dejar a quien la mira sin saber qué importa más. Antes de añadir un detalle, pregunta: ¿ayuda a la obra a cumplir su función o compite con ella?
Dónde aparece el propósito
Ves el propósito en portadas de libros, logotipos, mapas, decorados, personajes de juegos y carteles de la piscina. Un logotipo debe recordarse rápido, mientras una portada debe sugerir qué historia hay dentro. El mismo artista puede cambiar de estilo cuando cambia la función.
Sigue explorando
Otros idiomas
Cargando MyLeoNes™…