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La tecnología puede notar cambios — Tecnología, 4–6 años

Los sensores permiten que un dispositivo detecte algo cercano, como luz, contacto, calor o movimiento, y reaccione.

Qué hace un sensor

Un sensor es una pieza que detecta un tipo de cambio a su alrededor. Puede notar que una mano ha tocado algo, que una habitación se ha quedado oscura o que algo se ha movido cerca. El sensor envía esa información a un dispositivo, que entonces puede hacer una tarea.

¿Por qué hacer que un dispositivo detecte cambios?

Una persona no puede vigilar todos los lugares y pulsar todos los botones en el momento adecuado. Los sensores resuelven este problema al detectar un cambio por nosotros. Las personas empezaron a usar dispositivos automáticos sencillos para que las luces, las alarmas y otras máquinas reaccionaran cuando ocurría algo.

Una luz que se enciende

Imagina una pequeña luz nocturna con un sensor de luz. Primero, la habitación está iluminada, así que el sensor indica que la luz permanezca apagada. Después, tapas el sensor con la mano; detecta la oscuridad y manda encender la luz. Retiras la mano y la habitación vuelve a estar iluminada.

Un sensor no es una persona

Es fácil decir que un sensor ve, oye o entiende como una persona. Normalmente solo detecta una cosa concreta, como la luz, el contacto o el movimiento, y hace aquello para lo que fue construido. El error es comprensible porque el dispositivo puede reaccionar justo en el momento adecuado.

Sensores en lugares cotidianos

Las puertas automáticas pueden usar un sensor para detectar que alguien se acerca y abrirse. La luz de un frigorífico puede usar un sensor o un interruptor para detectar que la puerta está abierta. Las farolas pueden detectar cuándo oscurece. Estos dispositivos no adivinan: responden a un cambio que pueden detectar.

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