Semivida radiactiva — Física, 14–17 años
La semivida describe el patrón regular por el que una muestra inestable pierde la mitad de la actividad que le queda.
La idea
Los átomos radiactivos cambian al azar, así que no podemos predecir qué átomo se desintegrará después. En una muestra grande, sin embargo, la actividad sigue un patrón fiable: tras una semivida queda la mitad de los núcleos inestables originales; tras dos, queda un cuarto. La semivida es el tiempo de cada reducción a la mitad.
Por qué importa
Los científicos necesitaban describir la desintegración cuando no se puede predecir cada suceso individual. Contar desintegraciones en muchos átomos reveló un patrón estadístico estable, y la semivida se convirtió en un reloj y una medida de comparación útiles. Permite estimar cuánto material queda sin conocer la historia de cada átomo.
Ejemplo resuelto
Una muestra empieza con 80 g de una sustancia radiactiva y tiene una semivida de 6 días. Tras 6 días quedan 40 g. Tras 12 días queda la mitad de 40 g: 20 g. Tras 18 días queda la mitad de 20 g: 10 g. En cada paso se divide entre dos la cantidad presente.
El error habitual
Un error habitual es pensar que cada semivida elimina la mitad de la muestra original. La frase parece natural, pero cada semivida elimina la mitad de lo que queda, no la mitad de la cantidad inicial. Por eso la secuencia es 100, 50, 25, 12,5, y no 100, 50, 0.
Dónde aparece
La semivida se usa en pruebas médicas, donde un trazador de vida corta puede mostrar cómo funciona un órgano mientras su actividad disminuye. También sirve para fechar algunas rocas y restos arqueológicos, y para planificar el almacenamiento seguro de residuos radiactivos. El método necesita un isótopo adecuado y mediciones cuidadosas.
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