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Pulso y ritmo — Música, 11–13 años

Cómo organiza la música el tiempo para que los sonidos avancen, se repitan y encajen. Música, 11–13 años.

Un pulso constante y ritmos cambiantes

El pulso es la regularidad que podrías marcar con palmadas, como unos pasos o un reloj. El ritmo es el patrón formado por sonidos y silencios colocados sobre ese pulso. Una canción puede mantener el mismo pulso aunque cambie su ritmo.

Por qué la música necesita un pulso

Cuando varias personas tocan juntas, necesitan saber aproximadamente cuándo deben sonar. El pulso lo hace posible, aunque cada instrumento toque un patrón diferente. Sin él, el grupo puede perderse; con él, varias partes encajan.

Contar un ritmo

Marca un pulso constante y cuenta 1, 2, 3, 4. Da palmas en 1 y 3, y después en 2 y 4: ambos patrones usan cuatro pulsos, pero se sienten distintos. Ahora da palmas en 1, a mitad del 2, y en 4: los silencios cambian el ritmo.

El pulso no es lo mismo que el ritmo

Un error común es llamar pulso a cualquier patrón repetido. Es comprensible, porque el pulso suele oírse en la batería, mientras el ritmo se coloca encima. Marca pulsos constantes y di un patrón más rápido e irregular: notarás la diferencia.

El ritmo fuera de la clase de música

Los bailarines usan el pulso para moverse juntos, y los equipos deportivos usan cánticos repetidos para coordinar el esfuerzo. El habla también tiene ritmo: las palabras destacadas y las pausas ayudan a seguir el sentido. Hay organización temporal, pero no todo es una composición musical.

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