Función armónica — Música, 14–17 años
Cómo los acordes crean reposo, movimiento y expectativa respecto a un centro tonal. Música, 14–17 años.
Qué está haciendo un acorde
La función armónica describe el papel de un acorde dentro de una tonalidad, no solo su nombre. Algunos acordes suenan estables, otros se alejan del hogar y otros crean presión para volver. En una tonalidad mayor, estos papeles suelen llamarse tónica, predominante y dominante.
¿Por qué dar funciones distintas a los acordes?
Una lista de acordes no explica por qué una progresión parece un viaje o un final. La función da al oyente una sensación de dirección: la música puede alejarse del centro tonal, aumentar la expectativa y después resolver. Así la armonía se organiza en vez de parecer aleatoria.
I–IV–V–I en Do mayor
En Do mayor, el acorde I es Do–Mi–Sol, por eso suena como el hogar. El acorde IV es Fa–La–Do: se aleja y prepara el viaje. El acorde V es Sol–Si–Re: el Si apunta con fuerza hacia Do. Tocar I–IV–V–I produce reposo, partida, tensión y regreso.
La función no es siempre fija
Es tentador pensar que un acorde tiene una función permanente, porque su nombre y sus notas no cambian. En realidad, su papel depende de la tonalidad y de los acordes que lo rodean. Un acorde de Do mayor suena como hogar en Do mayor, pero puede cumplir otra función cuando se establece otro centro tonal.
Hacer que una canción parezca inacabada
Los compositores usan la función armónica para decidir si una sección suena resuelta o necesita otra frase. Terminar en la dominante puede dejar al oyente esperando la tónica, mientras que terminar en la tónica parece más definitivo. Los compositores de cine usan la misma tensión para hacer que una escena parezca incierta, urgente o completa.
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