Cadencias — Música, 14–17 años
Una cadencia es un punto de parada musical que hace que una frase parezca terminada, pausada o deliberadamente incompleta. Funciona como la puntuación: las notas y los acordes anteriores preparan al oyente para el tipo de final que llega.
La música tiene puntuación
Una cadencia es la manera en que una frase musical llega a un punto de reposo. Una cadencia fuerte suena como un punto final; otra más débil se parece a una coma; y otra deja una pregunta en el aire. El efecto depende de la relación y dirección de las notas o acordes finales, no solo del silencio.
Por qué surgieron las cadencias
Las obras largas necesitan mostrar al oyente dónde termina una idea musical y empieza la siguiente. Los compositores desarrollaron movimientos repetidos de notas y acordes para crear llegada, pausa o expectación. Sin cadencias, incluso sonidos hermosos pueden parecer una sola frase larga sin puntuación clara.
Una cadencia V–I
En do mayor, construye el acorde V desde la quinta nota: sol–si–re. Después toca el acorde I: do–mi–sol. El si está a un semitono del do y el oído espera que suba; las otras notas también se mueven con naturalidad. Por eso, V–I suena como una llegada firme en do mayor.
El error comprensible
Es fácil pensar que cualquier acorde final crea una cadencia. Pero parar después de un acorde no basta: importan su relación con el acorde anterior y la melodía. El error es razonable porque, al hablar y en la vida diaria, el silencio señala mucho un final, mientras que la música puede prepararlo antes.
Cadencias en la música real
Los compositores usan una cadencia fuerte cuando quieren que un estribillo suene resuelto, y una incompleta cuando el verso siguiente debe impulsarnos. En el cine, retrasar la llegada esperada puede hacer que una escena parezca tranquila o inquietante. En jazz y pop, también se interrumpe o disfraza para sorprender.
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