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El pulso constante — Música, 7–10 años

Muchas músicas avanzan sobre un pulso regular, como unos pasos que puedes marcar con palmas o con el pie. Encontrarlo ayuda a tocar en grupo.

¿Qué es un pulso constante?

Un pulso constante es el impulso regular que hay debajo de la música. Puedes marcarlo con el pie aunque cambien los sonidos de encima. No siempre lo toca un instrumento; a veces solo se siente.

¿Para qué sirve?

Cuando varias personas cantan, bailan o tocan juntas, necesitan compartir el momento de cada sonido. El pulso constante resuelve ese problema: todos pueden volver al mismo camino musical. Mucho antes de la música escrita, los grupos ya usaban pulsos repetidos para bailar, trabajar y celebrar.

Encontrar el pulso

Escucha cuatro golpes de tambor: PUM, PUM, PUM, PUM. Cuenta 1, 2, 3, 4 y da un golpe con cada sonido. Ahora el tambor toca dos sonidos rápidos entre golpes: PUM ta-ta PUM. Sigue dando cuatro golpes; el pulso no cambió, pero sí el ritmo.

El pulso no es cada sonido

Un error común es marcar cada sonido que oyes. Parece lógico porque cada sonido se nota, pero la música puede poner varios sonidos entre dos pulsos. Primero busca los pasos regulares; después escucha los sonidos extra que se mueven entre ellos.

¿Dónde aparece?

Una banda de marcha usa un pulso constante para que las personas avancen juntas. En una canción, el batería también puede dar el pulso común al grupo. Cuando das palmas en un concierto, te unes a la música siguiendo su pulso.

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