MyLeoNes™

Información falsa y desinformación — Medios, 11–13 años

La información falsa puede compartirse por error o crearse deliberadamente para engañar. La diferencia está en la intención, pero ambas pueden causar problemas cuando se difunden sin comprobarlas.

La información falsa no es siempre igual

La información errónea es falsa o inexacta y la comparte alguien que quizá cree que es verdadera. La desinformación se crea o difunde a sabiendas para engañar. A menudo no puedes distinguirlas solo por las palabras, así que importa más comprobar la afirmación que adivinar la intención de quien la envió.

¿Por qué se difunde?

La gente comparte deprisa avisos, historias sorprendentes y mensajes de amigos porque quiere ayudar o ser útil. El problema es que la rapidez puede ir antes de la comprobación, y un pequeño error puede llegar a miles de personas. Entenderlo permite hacer una pausa antes de reenviar algo.

Un mensaje sobre el cierre del colegio

En un grupo aparece: «Mañana no hay colegio», pero no indica la fuente. Primero, no lo reenvíes como si fuera un hecho. Comprueba el aviso oficial del centro, la fecha y si se refiere a tu colegio. Si la secretaría dice que está abierto, responde con esa prueba en vez de repetir el rumor.

Un mensaje seguro puede seguir siendo falso

Es fácil confiar en un mensaje que suena seguro, usa mayúsculas o dice «compártelo ya». Es una reacción comprensible, porque la seguridad puede indicar conocimiento en una conversación normal. En internet, el estilo se copia fácilmente; busca una fuente, una fecha y una confirmación independiente.

Antes de reenviar

Antes de reenviar una alerta, una petición de donativos o una afirmación dramática, haz esta comprobación: detente, busca la fuente original, revisa la fecha y compárala con una fuente independiente y fiable. Si no puedes verificarla, di que no estás seguro o no la compartas.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…