Comprobar de dónde viene la información — Medios, 7–10 años
Aprende formas sencillas de parar, preguntar quién hizo una afirmación y compararla con otra fuente fiable.
La fuente es donde empieza la información
Una fuente es la persona, el grupo o el registro que nos da información, como un científico, un museo, un testigo o un aviso oficial. Comprobar una fuente significa preguntar de dónde salió una afirmación y si esa fuente tiene buenos motivos para saberlo. Una voz segura por sí sola no es una prueba.
¿Por qué comprobar antes de creer?
Los mensajes pueden contener errores, información antigua, bromas presentadas como hechos o afirmaciones pensadas para provocar una reacción rápida. Comprobar frena esa prisa y nos da la oportunidad de no compartir algo falso. Esta necesidad existe en los periódicos y en la ciencia, y también importa en los grupos de mensajes.
Ejemplo: ¿lloverá?
Un mensaje dice: «Llegará una tormenta al mediodía; quedaos dentro». Primero, observas que no indica autor ni fecha. Después, consultas el servicio meteorológico y una noticia local, que muestran la previsión y la hora. Las dos fuentes contradicen el mensaje. No lo reenvías; preguntas a un adulto qué hacer si cambia el tiempo.
La trampa: un mensaje compartido aún puede estar equivocado
A menudo confiamos en un mensaje porque lo ha compartido un amigo, un familiar o mucha gente. Es comprensible: las personas conocidas suelen ayudarnos. Pero compartir demuestra que vieron la afirmación, no que la comprobaron. Busca la fuente original y compara las afirmaciones importantes antes de transmitirlas.
Dónde ayuda esto
Comprueba la fuente cuando veas un dato sorprendente sobre animales, un aviso sobre el colegio o una publicación que pida compartirla urgentemente. Pregunta: ¿Quién lo hizo? ¿Cuándo? ¿Qué pruebas muestra? Un adulto de confianza, una biblioteca, un museo o un servicio oficial puede ayudarte a comprobarlo sin sentirte mal por preguntar.
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