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Las palabras pueden imitar sonidos — Literatura, 4–6 años

Observa palabras como pum, chapuzón y zumbido, que hacen más viva la lengua. Literatura, 4–6 años.

Idea

Algunas palabras imitan el sonido que describen. «Zumbido» recuerda a una abeja y «plas» recuerda al agua al caer en un charco. Estas palabras nos dejan oír una acción en la cabeza mientras leemos o escuchamos.

Por qué

Un narrador no puede traer a la sala cada piedra que cae, animal o chapoteo. Las palabras sonoras resuelven ese problema dando al oyente un trocito del sonido. Se usan en cuentos, cómics y poemas para hacer más vivas las palabras.

Ejemplo paso a paso

Imagina: «La rana saltó al estanque». Ahora añade un sonido: «¡Plop! La rana saltó al estanque». Primero, «plop» nombra el ruido. Después, ayuda a imaginar a la rana entrando en el agua. El hecho es el mismo, pero la escena suena más viva.

Un error frecuente

Puedes pensar que toda palabra relacionada con un sonido es una palabra sonora. Es lógico, porque «fuerte» y «silencioso» también hablan del sonido. Una palabra sonora imita el ruido mismo, como «clac», en vez de describirlo solamente.

Fuera de la escuela

Encuentras palabras sonoras en cómics, álbumes, canciones y juegos. Puedes inventar una al contar una acción breve: «¡Cataplum!» para una caja que cae o «¡Fiuuu!» para una bicicleta rápida. Dila en voz alta y comprueba si encaja.

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