Los lugares tienen nombres — Geografía, 4–6 años
Los nombres nos ayudan a hablar de un lugar y a encontrarlo otra vez. Geografía, 4–6 años.
Un nombre señala un lugar
El nombre de un lugar es una palabra que usamos para un sitio concreto, como el parque, la escuela o el pueblo. Nos permite hablar del mismo sitio aunque no estemos allí. Algunos nombres describen el lugar y otros vienen de personas o de historias antiguas.
Por qué importan los nombres
Sin nombres, decir «encuéntrame allí» podría referirse a muchos lugares distintos. Los nombres ayudan a las familias a dar indicaciones, a las señales a orientar y a entregar cosas en el sitio correcto. Un nombre sirve porque una palabra corta puede representar todo un lugar.
Encontrar el parque correcto
Mia oye: «La pelota roja está en el Parque de los Sauces». Primero busca un cartel con ese nombre. Después comprueba que está junto al parque de los columpios y no junto a otro parque cercano. El nombre reduce la búsqueda de todos los lugares del pueblo a uno solo.
Un nombre no es un dibujo
Es lógico pensar que un lugar llamado Colina Verde tiene que ser verde o tener una colina. Los nombres pueden mantenerse aunque corten árboles, aparezcan edificios o cambie el terreno. Primero entiende el nombre como una etiqueta y observa el lugar para saber cómo es ahora.
Nombres fuera de la escuela
Usas nombres de lugares cuando dices adónde vas, lees un cartel de autobús o eliges un sitio para una excursión familiar. Los pueblos, las calles, los ríos, las montañas y los edificios pueden tener nombres. Son especialmente útiles cuando varios lugares se parecen.
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