MyLeoNes™

El ciclo del agua — Geografía, 7–10 años

El agua se mueve continuamente entre el suelo, el aire y los seres vivos. El ciclo del agua ayuda a explicar por qué llueve, por qué desaparecen los charcos y por qué siguen fluyendo los ríos.

El agua está siempre viajando

El agua de una nube pudo estar antes en el mar, en una planta o en un charco. La luz del Sol calienta el agua y una parte se convierte en vapor invisible, que sube, se enfría y forma pequeñas gotas. Esas gotas pueden caer como lluvia, nieve o granizo y reunirse otra vez.

¿Por qué vuelve el agua?

Había que entender cómo un río podía seguir fluyendo aunque el agua saliera continuamente de él. El ciclo muestra que el agua no desaparece sin más: cambia de lugar y a veces de estado. Esto ayuda a pensar en la lluvia, las sequías, las inundaciones y el agua disponible para personas y animales.

Un charco después de la lluvia

1. La lluvia deja un charco en el patio. 2. El Sol calienta su superficie y parte del agua se convierte en vapor invisible. 3. El vapor sube y se enfría en el aire. 4. Se une a otras gotitas en una nube. 5. Más tarde, la lluvia puede devolver esa agua al suelo.

El agua no ha desaparecido

Un charco parece desaparecer, así que es lógico decir que el agua se ha ido. En realidad, gran parte se ha convertido en vapor y se ha mezclado con el aire, donde nuestros ojos no lo ven. Otra parte puede filtrarse en el suelo o ser absorbida por las plantas, así que no todas las gotas siguen el mismo camino.

Agua para un jardín

Los jardineros observan el ciclo del agua cuando deciden si las plantas necesitan riego. Después de mucha lluvia, el agua puede filtrarse en el suelo, ir a los desagües o evaporarse. Durante un periodo seco, conviene regar temprano o al final del día, cuando se pierde menos agua hacia el aire caliente.

Sigue explorando

Otros idiomas

Cargando MyLeoNes™…